sábado, 27 de octubre de 2012

El caso de Marta


    Cuando somos niños no nos damos cuenta de las cosas que hacemos y a veces podemos hacer “trastadas” de las cuales los padres no saben cómo solucionarlo. Exactamente estamos hablando de Marta, una niña de 1 o 2 años a la que le encanta abrir los cajones y tirar todo lo que hay dentro en el suelo. La madre la castiga y la riñe pero Marta no le hace ni caso, por eso esta va a la profesora y le cuenta el problema, a lo que la profesora le dice que son cosas niños.

     Tal y como cuenta el problema, podríamos darle muchísimas opiniones distintas a la madre. Bajo mi punto de vista pienso que la profesora lleva razón en que son cosas de niños, pero no creo que solo se le de esa razón a la madre para juzgar el problema de Marta. Yo le hubiera explicado que castigando y riñendo no arreglaría nada, ya que puede que el niño/a al sentir presión sobre algo se puede rebotar y hacerlo más veces. Si la madre ve que Marta empieza a desordenar su habitación, lo que tiene que hacer es explicarle que eso no está bien y ensañarle como recoger las cosas y volverlas a guardarlas. Es decir la madre junto a ella debe de ayudarla a recoger las cosas mientras le explica donde van estas, si la niña lo vuelve a hacer pues seguir haciendo lo mismo hasta que finalmente Marta se de cuenta de que si desordena o tira cualquier cosa, después tiene que volverlo a recoger y dejarlo en su sitio. Por lo tanto al ver que la madre lo recoge junto a ella, ella seguirá los pasos de la madre y finalmente cogerá el hábito de todo lo que saca luego lo tiene que volver a meter.

     De acuerdo con el contexto del problema, podemos llegar a la conclusión de que si los niños hacen “trastadas” lo que no puedes hacer es castigarlo, reñirle o gritarle, si no que tienes que explicarle que lo que hace no está bien y implicarte con él para demostrarle como se hace hasta que este/a coja el hábito. Ya que todo niño se fija en lo que hacen a su alrededor y es de ahí de donde aprende.

3 comentarios:

  1. Hola Mikel! Me ha gustado tu idea de que la madre enseñe a recoger luego a su hija, pero creo que si la niña lo desordena no es por hacer trastadas, si no por necesidad de explorar su ambiente.

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  2. Mikel, hemos tenido una reflexión similar en cuanto a lo que le podría haber dicho la profesora a la madre que hiciera para que el acto de abrir los cajones y desordenar todo no se convirtiera en una situación de enfado entre niño/a y padres sino en algo normal e incluso positivo para que la niña aprendiera a recoger aquello que anteriormente había desordenado, y por lo tanto estoy de acuerdo contigo en eso. Pero al igual que Noelia, también pienso que la palabra "trastadas" en este caso no es exactamente la palabra correcta para definir los actos de los niños/as, sino que en este caso, como bien sabemos, a los niños/as de esta edad les encanta explorar con todo aquello que tienen a su alrededor para poder conocerlo mejor, ya que todo les es una novedad.

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  3. Hola Mikel!
    Me ha gustado mucho tu entrada, así como la manera en la que has enfocado tu opinión y comparto muchas de las ideas que has expuesto.
    Quizás la única en la que no este de acuerdo es el hecho de que sean "trastadas". Nosotros los adultos podemos verlo de esa manera, pero en mi opinión ellos solo están explorando su entorno.

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